Práctica 1. “La vida
empieza hoy”.
“La vida empieza hoy” es una película
española que cuenta la historia de un grupo de gente de la tercera edad que
acude a unas clases de sexo donde les recuerdan que su cuerpo todavía está
vivo. Allí aprenden los unos de los otros, hablan de sus vivencias… Olga, la
profesora, les ayuda a hacer frente a los problemas generados por la edad. Para
eso tendrán que hacer deberes: aprender a mirarse al espejo, dedicar 20 minutos
al placer… “Sexo es vida”, les dice Olga, porque el sexo tiene que ver con las
sensaciones, y no dejamos de sentir nunca.
Existe la falsa idea entre los jóvenes
de que a partir de cierta edad el sexo deja de practicarse. Además las personas
mayores tienen creencias distintas a las que actualmente estamos transmitiendo
a las nuevas generaciones, ya que a ellos se les transmitieron ideas como la de
que el único fin del sexo era el de procrear y no el de obtener placer. Gracias
al paso del tiempo, las personas hemos enriquecido nuestras creencias y somos
capaces de transmitírselas a las personas mayores con el fin de que sean capaces
de ver el sexo como algo más que eso, como algo con lo que pueden disfrutar y
sentirse vivos.
En las clases de sexo que imparte Olga,
encontramos personajes con distintas actitudes. . Juanita trata el sexo como tema tabú
en un primer momento, utilizando las clases como medio para distraerse,
descubre que aún es joven para probar cosas nuevas y seguir disfrutando de los
placeres de la vida. Pepe sin embargo, es un hombre lleno de vida, no ha
perdido el deseo sexual; el problema es que sigue experimentándolo con su
amante, olvidando por completo a su esposa Rosa. Rosa es consciente de la falta
de interés que muestra su marido y decide conocer nuevas formas de atraer su
atención; logrando revivir la pasión entre ellos dos. Herminia es una mujer que
no quiere renunciar al placer a pesar de su edad, pero no se siente atractiva
ni receptiva; en el caso de Herminia, su hija ejerce un poder supresor que le
impide iniciar nuevas relaciones porque piensa que es demasiado vieja para esas
cosas. A Julián le sucede algo parecido con su hijo, junto a Herminia logra
demostrar que aún pueden vivir el amor y pueden sentir emociones nuevas que les
hacen ser más felices.
En mi opinión, pienso
que deberíamos olvidar todos esos prejuicios sobre la edad y su relación con el
sexo ya que todos somos personas, personas con sentimientos, sensaciones,
deseos y necesidades que todos tenemos derecho a cubrir.
Debemos ser justos con nuestros mayores
dándoles la libertad para que ellos decidan sobre muchas circunstancias que se
les ponen por delante porque con frecuencia somos nosotros los que los vemos
como personas dependientes cuando la realidad no es esa.
En conclusión nuestros mayores tienen el
derecho a elegir su sexualidad y a tener la autonomía para decidir sobre sus
vidas y tomar sus propias decisiones sin que nadie hable por ellos, y nosotros,
las personas jóvenes somos los primeros que debemos comenzar a olvidar todos
esos prejuicios y ser empáticos ya que todos pasamos por lo mismo.
Fernández Avellaneda, Patricia.
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