Esta
práctica estaba basada en la realización y el aprendizaje de diversas técnicas
para movilizar a un paciente, y en el descubrimiento de ayudas técnicas que
facilitan la funcionalidad de las personas de edad avanzada.
Referente
a los recursos técnicos que encontramos en la primera parte de la práctica, habían
objetos como: cubiertos que permiten la sujeción con firmeza; bandeja
antideslizante; vasos adaptados con pajita; dispositivos que facilitan la
apertura de botellas; pastilleros; triturador de pastillas; instrumento que
ayudan a ponerse las medias o los calcetines; taloneras; peines y esponjas con
el mango extenso, adecuados para personas con movilidad reducida; silla
giratoria de bañera; cuña; pañales; teléfonos adaptados; colchón antiescaras y
cojín viscoelástico, ideales para la prevención de úlceras en la piel; bastones
y andadores, facilitan la deambulación; silla de ruedas; etc. Conocimos el
funcionamiento de una grúa, instrumento que permite la traslación de aquellos
pacientes que no pueden moverse por sí mismos.
Las
técnicas de movilización que realizamos fueron las siguientes:
- Paso de decúbito supino a decúbito lateral, es requerida la presencia de un cuidador.
- Incorporación en la cama, es requerida la presencia de un cuidador.
- Sentar al borde de la cama, es requerida la presencia de un cuidador.
- Movilización de la cama a la silla, es requerida la presencia de un cuidador o de dos cuidadores (dependiendo de la técnica).
- Desplazamiento longitudinal con paciente en decúbito supino, es necesaria la presencia de dos cuidadores.
- Desplazamiento vertical con paciente en sedestación, es requerida la presencia de un cuidador.
- Incorporación de un paciente en el suelo, es necesaria la presencia de tres cuidadores.
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