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domingo, 19 de octubre de 2014

Bibliografía de la jubilación

Hernández Rodríguez G. Cese de la actividad profesional y preparación para la jubilación. Rev ucm. 2009; 27 (2): 63-81.

Esta bibliografía trata de la jubilación, del sentido negativo con el que a veces ésta se aborda. En ocasiones, los mayores se pueden ver como una carga económica y social al pasar de ser personas activas a pensar que son personas improductivas.

La jubilación supone una disminución de los ingresos y cierto aislamiento social, provocando pérdidas económicas y de status. También esta nueva etapa supone la posibilidad de dedicarse a otras actividades y el aumento del tiempo a compartir con la familia. Esta reacción a la jubilación varía de un sujeto a otro, y se ve influenciada por su ánimo, sus recursos y las condiciones sociales. La pérdida del espacio laboral llega a producir ansiedad, de forma más acusada en el hombre que en la mujer.

La alta esperanza de vida media hace que sean muchos los años que tiene por delante un jubilado, el reto social radica en cubrir las necesidades asistenciales y económicas de este sector de la población mediante la preparación y adaptación a esta nueva etapa, así como fomentando la creación o el desarrollo de recursos para ocupar su tiempo libre.

La jubilación es un proceso que comienza antes de la edad oficial de jubilación y abarca hasta bastante después de ese momento. Este proceso puede dividirse en seis etapas: fase de prejubilación (concienciación y generación de expectativas); fase de jubilación (inversión del tiempo en función de la persona); fase de desencanto y  depresión (no se cumplen sus expectativas); fase de reorientación (propósitos más realistas); desarrollo de un estilo de vida rutinario posterior a la jubilación (rutina); fase final del proceso de jubilación (rol de jubilado es irrelevante).

El gran riesgo para un jubilado es identificar su jubilación con la ancianidad, provocando así un prematuro envejecimiento psicológico. Por ello, se debe hacer el esfuerzo social y gubernamental de proporcionar los recursos necesarios para conseguir una buena adaptación a este cambio de vida. La familia debe ser un apoyo moral a lo largo de todo este proceso y debe existir buena comunicación y una fuerte relación entre el jubilado y el resto de miembros. A su vez, es fundamental la organización y ejecución de cursos y programas de preparación para la jubilación. Estos cursos persiguen los siguientes objetivos: apoyar la transición de la persona hacia una etapa creativa y activa; orientar a estas personas hacia temas de interés para ellos; crear una actitud positiva hacia esta nueva etapa; animar a mantener la identidad personal creada  a lo largo de su vida.


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