- ¿Qué cambios pueden producirse con el envejecimiento en la fisiología de la sexualidad?
En los hombres disminuyen los niveles de progesterona, lo
cual disminuye la producción de
espermatozoides, el tamaño de los testículos, la viscosidad del fluido
seminal y la fuerza de las contracciones de una próstata aumentada, lo cual
provoca una excitación más lenta, ausencia de eliminación
del líquido preeyaculatorio, una disminución de la duración de los orgasmos, un aumento del tiempo en volver al estado previo
a la estimulación, el tiempo de erección es menor y más complicado tener una
erección en corto plazo. También un menor riesgo sanguíneo dificulta la llegada
de sangre al pene, por lo tanto es más complicada una erección completa causada
entre otras cosas por arterioesclerosis o hipertensión arterial. La disfunción eréctil afecta a un 52% de la población
masculina en la tercera edad.
En la mujer, al igual que el hombre disminuyen las hormonas
sexuales, los estrógenos, lo que causa una respuesta más lenta a la excitación,
una reducción de la lubricación, pérdida de elasticidad en la vagina por lo tanto un coito más doloroso disminuye
la duración y el número de orgasmos. También se tarda más tiempo el volver a la
fase preestimulatoria, pero la capacidad multiorgásmica está conservada.
- Estos cambios que se producen con el envejecimiento, ¿justifican siempre que se produzca una disminución del interés sexual?
No, según un estudio de la Sociedad Española de Medicina de
Familia y Comunitaria afirma que un 60% e los españoles mayores de 65 años
mantiene relaciones sexuales una media de una vez por la semana. Pero está
claro que los cambios fisiológicos condicionan la actividad sexual e influyen
en el deseo sexual por factores psicológicos por miedos, falsas creencias, la
cultura de la persona, el nivel social… También influyen otros factores como la
salud del anciano, si tiene pareja o no…
- ¿Cuáles son los problemas de salud o las enfermedades que pueden obstaculizar la sexualidad?
Como he mencionado antes enfermedades que afectan al riego
sanguíneo como la hipertensión, la ateroesclerosis afectan a los hombres en
cuanto a la erección. También afectan a la función sexual enfermedades como la
diabetes, enfermedades cardiovasculares, depresión, cáncer, demencia,
enfermedades del aparato musculo esquelético, hipertrofia prostática,
enfermedades neurológicas, intervenciones quirúrgicas como mastectomía,
histerectomía, prostatectomía… Los fármacos también influyen.
- ¿La menopausia se asocia a una disminución del interés sexual?
La menopausia se asocia a una disminución del interés sexual
debido a un decrecimiento de las hormonas sexuales, lo que provoca alteraciones
en la respuesta sexual que pueden dificultar y hacer menos placenteras las
relaciones sexuales debido a que puede aparecer falta de deseo, una excitación
menos intensa, menor nivel de lubricación y contracciones orgásmicas más
débiles y a veces con dolor. Pero esto no implica no poder disfrutar de la
sexualidad, hoy en día hay soluciones para ese tipo de problemas como la
prescripción de hormonas o cremas lubricantes que facilitan las relaciones
sexuales.
- ¿Es la impotencia una consecuencia inevitable del envejecimiento?
No es una consecuencia inevitable, es cierto que es una
enfermedad que aparece con mayor frecuencia a partir de los cuarenta años, se
ha comprobado que entre los 40 y los 70 un 52% de los hombres sufre algún tipo
de impotencia pero no es inevitable, también afectan otros factores de riesgo
como padecer diabetes mellitus, una enfermedad cardiovascular, tabaquismo,
algunos fármacos o problemas psicológicos.
- ¿Qué factores psicológicos pueden obstaculizar el disfrute de una adecuada sexualidad en la vejez?
Sobre todo miedos y falsas creencias, es preciso aceptar los
cambios físicos producidos por la edad y desestigmatizar el sexo en la vejez ya
que se identifica el sexo con una disminución del deseo sexual o con una
incapacidad para poder tener relaciones sexuales pero no a todo el mundo le afecta
del mismo modo y pensar así puede provocar miedos en los hombres y las mujeres.
- ¿Cómo se puede ayudar a las personas mayores a disfrutar más de su sexualidad?
Lo primero es corregir las falsas creencias, quitar los miedos a los pacientes,
aconsejar tener una mente abierta y en el caso de que haya problemas,
valorarlos y derivar a un especialista si es preciso.
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