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martes, 2 de diciembre de 2014

CUESTIONARIO 7. Ana Fdez

CUESTIONARIO 7: SEXUALIDAD

 ¿Qué cambios pueden producirse con el envejecimiento en la fisiología de la sexualidad?
En el caso de los hombres, es posible que:
Aumente el tiempo requerido para llegar a una plena erección.
Se necesite más estimulación erótica antes del acto sexual. La erección puede no ser tan enérgica o tan grande como antes.
Disminuya la fuerza de eyaculación y la cantidad de semen expulsada en la misma puede ser menor.
La pérdida de la erección después del orgasmo puede suceder más rápidamente.
Aumente la duración de la fase refractaria, esto es, puede pasar más tiempo antes de que le sea posible tener otra erección
El sentimiento que una eyaculación está a punto de producirse puede ser reducido.

En el caso de las mujeres, es posible que:
Se observen cambios en su vagina, que puede acortarse y estrecharse.
Las paredes vaginales pueden volverse más delgadas y un poco más rígidas, perdiendo elasticidad.
Disminuya la lubricación vaginal.
Las consecuencias pueden ser la percepción de sequedad y picor en vagina y labios y la dispareunia o dolor durante el coito.

Estos cambios que se producen con el envejecimiento, ¿justifican siempre que se produzca una disminución del interés sexual?
No hay pruebas de que el proceso de envejecimiento por sí mismo determine una disminución del interés sexual. Parece que lo que se produce con el envejecimiento es, más bien, un cambio en la forma de experimentar y disfrutar del sexo. A pesar de que fisiológicamente no está justificada la pérdida de interés sexual en la vejez, existen factores asociados al envejecimiento que pueden obstaculizar el adecuado disfrute de la sexualidad en esta etapa de la vida.

¿Cuáles son los problemas de salud o las enfermedades que pueden obstaculizar la sexualidad?
Entre las enfermedades o problemas de salud que pueden hacer más difícil la realización y/o el disfrute del acto sexual se encuentran las siguientes:
·        Artritis.
·        Dolor crónico
·        Diabetes. Puede causar impotencia.
·        Problemas de corazón: arteriosclerosis que cambia la estructura los vasos sanguíneos e  impide que la sangre fluya libremente. Esto puede implicar problemas de erección en los  hombres y puede aumentar la tensión arterial (hipertensión).
·         Incontinencia
·        Accidente cerebrovascular: es posible tener problemas de erección.
·        El déficit de vitamina B12 puede afectar también a la sensibilidad peneana de los hombres.
·        También hay que tener en cuenta que muchos medicamentos tienen efectos secundarios que pueden influir sobre la función sexual.

¿La menopausia se asocia a una disminución del interés sexual?
La menopausia por sí misma no parece tener un efecto negativo mayor sobre el interés sexual. Contrariamente al estereotipo, muchas mujeres postmenopáusicas experimentan un aumento del interés por la actividad sexual, lo cual puede deberse a múltiples razones tanto de tipo fisiológico o psicológico.

¿Es la impotencia una consecuencia inevitable del envejecimiento?
Rotundamente no. La impotencia puede estar asociada a determinadas enfermedades tales como las de tipo vascular, que pueden contribuir a disminuir la capacidad para mantener un volumen adecuado de sangre dentro del pene y así, es más difícil para el hombre mantener la erección.
En una gran parte de los casos, la impotencia es causada y mantenida por factores psicológicos mientras que, sin embargo, las impotencias de tipo orgánico son las menos frecuentes, y con frecuencia se puede manejar e incluso, curar.

¿Qué factores psicológicos pueden obstaculizar el disfrute de una adecuada sexualidad en la vejez?
La sexualidad implica aspectos emocionales y físicos y la forma en que piensan y sienten las personas mayores, al igual que las personas de cualquier edad, puede afectar enormemente su sexualidad. Algunos de los factores psicológicos que pueden interferir con un adecuado disfrute de las relaciones sexuales en la vejez son los siguientes:

·         Los hombres pueden temer que la impotencia se convierta en un problema más común a medida que van envejeciendo. La excesiva preocupación por la posibilidad de volverse impotente, puede causar un estrés suficiente para producir problemas de erección.
·         A algunas mujeres, los cambios físicos normales -un cuerpo menos firme, el cabello gris, las arrugas- pueden hacerles sentir que son menos atractivas para el sexo opuesto, y pueden vacilar antes de expresar su interés sexual.
·         El mantener estándares y metas de belleza física juvenil puede interferir con la forma de disfrutar del sexo tanto de hombres como de mujeres, aunque es probable que esto ocurra de forma especial en el caso de las mujeres.
·         Creencias erróneas.
·         Atribuir problemas que puedan surgir en las relaciones sexuales al hecho de que “uno ya es mayor”. Esto se convierte en una causa interna que favorece que la persona no haga esfuerzos por buscar soluciones.
·         Estereotipos sociales sobre los roles masculino y femenino sobre las personas mayores.

¿Cómo se puede ayudar a las personas mayores a disfrutar más de su sexualidad?
Normalizar el tema de la sexualidad, luchando contra obstáculos que impiden o dificultan a las personas mayores el hablar sobre el tema, favoreciendo la comunicación e intercambio de opiniones sobre el mismo y la expresión por parte de las personas mayores de la problemática que pueden vivir en este ámbito de su vida.

Proporcionar información a las personas mayores sobre los cambios normales que ocurren con el envejecimiento y que pueden generar cambios en la forma de experimentar la sexualidad. 

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