Cuestionario 7
1. Cambios
que se pueden producir con el envejecimiento en la fisiología de la sexualidad.
En el caso de los hombres, es posible que:
-
Aumente el tiempo requerido para llegar a una plena erección.
-
Se necesite más estimulación erótica antes del acto sexual. Es posible
que la estimulación manual sea más necesaria para llegar a la erección.
-
La erección puede no ser tan enérgica o tan grande como antes.
-
Disminuya el tiempo durante en cual la erección puede ser mantenida
antes de la eyaculación.
-
Disminuya la fuerza de eyaculación y la cantidad de semen expulsada en
la misma puede ser menor.
-
La pérdida de la erección después del orgasmo puede suceder más
rápidamente.
-
Aumente la duración de la fase refractaria, esto es, puede pasar más
tiempo antes de que le sea posible tener otra erección
-
El sentimiento que una eyaculación esta a punto de producirse puede ser
reducido.
En el caso de las mujeres, es posible que:
-
Se observen cambios en su vagina, que puede acortarse y estrecharse.
-
Las paredes vaginales pueden volverse más delgadas y un poco más
rígidas, perdiendo elasticidad.
-
Disminuya la lubricación vaginal.
Las consecuencias pueden ser la percepción de
sequedad y picor en vagina y labios y la dispareunia o dolor durante el coito.
En estos casos, el médico o el farmacéutico pueden sugerirle el uso de
lubricantes vaginales con base de agua, que se venden sin necesidad de receta
médica. También, el médico puede sugerir suplementos de estrógeno o la inserción
de un estrógeno vaginal.
2. Los
anteriores, ¿justifican que se produzca una disminución del interés sexual?
No hay pruebas de que el proceso de envejecimiento
por sí mismo determine una disminución del interés sexual. Parece que lo que se
produce con el envejecimiento es, más bien, un cambio en la forma de
experimentar y disfrutar del sexo. A pesar de que fisiológicamente no está
justificada la pérdida de interés sexual en la vejez, existen factores
asociados al envejecimiento (factores fisiológicos –determinadas enfermedades y
factores psicológicos- estereotipos, falsas creencias, miedos, falta de
información) que pueden obstaculizar el adecuado disfrute de la sexualidad en
esta etapa de la vida. Es importante tener en cuenta que el cambio en la vida
adulta no es universal (hay muchas diferencias entre personas), no es
unidimensional (cada capacidad o función evoluciona de diferente manera), no es
unidireccional (hay capacidades que involucionan, pero otras se mantienen e
incluso mejoran) y no es necesariamente irreversible (hay aspectos y dimensiones
que se pueden mejorar). Estas consideraciones son perfectamente aplicables a la
experiencia sexual en la vejez.
3. Problemas
de salud o enfermedades que pueden obstaculizar la sexualidad en el anciano.
Las personas que perciben tener una mala salud son más
propensas a no mantener relaciones sexuales. Concretamente las enfermedades que
dificultan la existencia de relaciones sexuales son: artritis, dolor crónico,
problemas del corazón, accidente cerebrovascular, incontinencia, y déficit de
vitamina B12.
4. ¿Se asocia
la menopausia a una disminución de interés sexual?
Rotundamente no. La impotencia puede estar asociada
a determinadas enfermedades tales como las de tipo vascular, que pueden
contribuir a disminuir la capacidad para mantener un volumen adecuado de sangre
dentro del pene y así, se más difícil para el hombre mantener la erección.
En una gran parte de los casos, la impotencia es
causada y mantenida por factores psicológicos mientras que, sin embargo, las
impotencias de tipo orgánico son las menos frecuentes, y con frecuencia se
puede manejar e incluso, curar.
5. ¿Es la
impotencia una consecuencia evitable o inevitable del envejecimiento?
La impotencia puede estar asociada a factores
psicológicos y a determinadas enfermedades que contribuyen a disminuir la
capacidad para mantener un volumen adecuado de sangre en el pene, de ese modo
impidiendo la erección. Por lo que la impotencia no es una consecuencia
inevitable del envejecimiento.
6. ¿Cuáles son
los factores psicológicos que pueden obstaculizar el disfrute de una sexualidad
adecuada a la vejez?
-Múltiples factores que influyan en la forma en que
piensan y sienten las personas mayores pueden afectar enormemente su
sexualidad.
7. ¿Cómo
podemos ayudar a las personas mayores a disfrutar más de su sexualidad?
-Normalizar
el tema de la sexualidad, luchando contra obstáculos que impiden o dificultan a
las personas mayores el hablar sobre el tema, favoreciendo la comunicación e
intercambio de opiniones sobre el mismo y la expresión por parte de las
personas mayores de la problemática que pueden vivir en este ámbito de su vida.
Importante: no crear nuevas exigencias que contradigan los deseos o creencias
religiosas de las personas mayores.
-Proporcionar
información a las personas mayores sobre los cambios normales que ocurren con
el envejecimiento y que pueden generar cambios en la forma de experimentar la
sexualidad; asimismo, darles información sobre los factores fisiológicos y
psicológicos que pueden influir en el inicio y mantenimiento de disfunciones o dificultades
sexuales, así como de las vías existentes para su posible superación.
-Facilitando
que las personas mayores se reconcilien con su figura corporal y acéptelos cambios
que supone el proceso de envejecimiento, cambiando los estándares de belleza de
la juventud basados en criterios físicos y estéticos, por nuevos estándares más
realistas y alcanzables, basados en los valores de la comunicación, el afecto,
la intimidad y la sensualidad.
-Potenciar
una visión de la sexualidad creativa, menos coital, que reconozca el valor como
potenciales fuente de placer de otros tipos de actividades.
-Favorecer
la creación de redes sociales adecuadas para las personas mayores, que les permitan
satisfacer sus necesidades de afecto e intimidad en los casos en que haya bajo apoyo
social o situaciones de soledad por viudedad, separaciones, etc.
-Intervenir
en aquéllas áreas o problemas como las ya tratadas u otras como las relaciones
de pareja, el estado de salud o el estrés y la depresión, que afectan de forma significativa
a las relaciones sexuales.
Fernández Avellaneda, Patricia.
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