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miércoles, 12 de noviembre de 2014

Cuestionario 7 . Patricia fernandez

Cuestionario 7

1. Cambios que se pueden producir con el envejecimiento en la fisiología de la sexualidad.
En el caso de los hombres, es posible que:
-          Aumente el tiempo requerido para llegar a una plena erección.
-          Se necesite más estimulación erótica antes del acto sexual. Es posible que la estimulación manual sea más necesaria para llegar a la erección.
-          La erección puede no ser tan enérgica o tan grande como antes.
-          Disminuya el tiempo durante en cual la erección puede ser mantenida antes de la eyaculación.
-          Disminuya la fuerza de eyaculación y la cantidad de semen expulsada en la misma puede ser menor.
-          La pérdida de la erección después del orgasmo puede suceder más rápidamente.
-          Aumente la duración de la fase refractaria, esto es, puede pasar más tiempo antes de que le sea posible tener otra erección
-          El sentimiento que una eyaculación esta a punto de producirse puede ser reducido.
En el caso de las mujeres, es posible que:
-          Se observen cambios en su vagina, que puede acortarse y estrecharse.
-          Las paredes vaginales pueden volverse más delgadas y un poco más rígidas, perdiendo elasticidad.
-          Disminuya la lubricación vaginal.
Las consecuencias pueden ser la percepción de sequedad y picor en vagina y labios y la dispareunia o dolor durante el coito. En estos casos, el médico o el farmacéutico pueden sugerirle el uso de lubricantes vaginales con base de agua, que se venden sin necesidad de receta médica. También, el médico puede sugerir suplementos de estrógeno o la inserción de un estrógeno vaginal.

2. Los anteriores, ¿justifican que se produzca una disminución del interés sexual?
No hay pruebas de que el proceso de envejecimiento por sí mismo determine una disminución del interés sexual. Parece que lo que se produce con el envejecimiento es, más bien, un cambio en la forma de experimentar y disfrutar del sexo. A pesar de que fisiológicamente no está justificada la pérdida de interés sexual en la vejez, existen factores asociados al envejecimiento (factores fisiológicos –determinadas enfermedades y factores psicológicos- estereotipos, falsas creencias, miedos, falta de información) que pueden obstaculizar el adecuado disfrute de la sexualidad en esta etapa de la vida. Es importante tener en cuenta que el cambio en la vida adulta no es universal (hay muchas diferencias entre personas), no es unidimensional (cada capacidad o función evoluciona de diferente manera), no es unidireccional (hay capacidades que involucionan, pero otras se mantienen e incluso mejoran) y no es necesariamente irreversible (hay aspectos y dimensiones que se pueden mejorar). Estas consideraciones son perfectamente aplicables a la experiencia sexual en la vejez.

3. Problemas de salud o enfermedades que pueden obstaculizar la sexualidad en el anciano.
Las personas que perciben tener una mala salud son más propensas a no mantener relaciones sexuales. Concretamente las enfermedades que dificultan la existencia de relaciones sexuales son: artritis, dolor crónico, problemas del corazón, accidente cerebrovascular, incontinencia, y déficit de vitamina B12.

4. ¿Se asocia la menopausia a una disminución de interés sexual?
Rotundamente no. La impotencia puede estar asociada a determinadas enfermedades tales como las de tipo vascular, que pueden contribuir a disminuir la capacidad para mantener un volumen adecuado de sangre dentro del pene y así, se más difícil para el hombre mantener la erección.
En una gran parte de los casos, la impotencia es causada y mantenida por factores psicológicos mientras que, sin embargo, las impotencias de tipo orgánico son las menos frecuentes, y con frecuencia se puede manejar e incluso, curar.

5. ¿Es la impotencia una consecuencia evitable o inevitable del envejecimiento?
La impotencia puede estar asociada a factores psicológicos y a determinadas enfermedades que contribuyen a disminuir la capacidad para mantener un volumen adecuado de sangre en el pene, de ese modo impidiendo la erección. Por lo que la impotencia no es una consecuencia inevitable del envejecimiento.

6. ¿Cuáles son los factores psicológicos que pueden obstaculizar el disfrute de una sexualidad adecuada a la vejez?
-Múltiples factores que influyan en la forma en que piensan y sienten las personas mayores pueden afectar enormemente su sexualidad.

7. ¿Cómo podemos ayudar a las personas mayores a disfrutar más de su sexualidad?
-Normalizar el tema de la sexualidad, luchando contra obstáculos que impiden o dificultan a las personas mayores el hablar sobre el tema, favoreciendo la comunicación e intercambio de opiniones sobre el mismo y la expresión por parte de las personas mayores de la problemática que pueden vivir en este ámbito de su vida. Importante: no crear nuevas exigencias que contradigan los deseos o creencias religiosas de las personas mayores.
-Proporcionar información a las personas mayores sobre los cambios normales que ocurren con el envejecimiento y que pueden generar cambios en la forma de experimentar la sexualidad; asimismo, darles información sobre los factores fisiológicos y psicológicos que pueden influir en el inicio y mantenimiento de disfunciones o dificultades sexuales, así como de las vías existentes para su posible superación.
-Facilitando que las personas mayores se reconcilien con su figura corporal y acéptelos cambios que supone el proceso de envejecimiento, cambiando los estándares de belleza de la juventud basados en criterios físicos y estéticos, por nuevos estándares más realistas y alcanzables, basados en los valores de la comunicación, el afecto, la intimidad y la sensualidad.
-Potenciar una visión de la sexualidad creativa, menos coital, que reconozca el valor como potenciales fuente de placer de otros tipos de actividades.
-Favorecer la creación de redes sociales adecuadas para las personas mayores, que les permitan satisfacer sus necesidades de afecto e intimidad en los casos en que haya bajo apoyo social o situaciones de soledad por viudedad, separaciones, etc.
-Intervenir en aquéllas áreas o problemas como las ya tratadas u otras como las relaciones de pareja, el estado de salud o el estrés y la depresión, que afectan de forma significativa a las relaciones sexuales.


Fernández Avellaneda, Patricia.

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