MALTRATO
EN ANCIANOS
Boix
Gras C, López-Torres Hidalgo J, David García Y, Tellez Laperira J, Villena
Ferrer A, Párraga Martínez I. Trastornos del sueño y condiciones ambientales en
mayores. Atención Primaria. 2009;41 (10): 564-569
Como
elección en esta última bibliografía cuyo tema es voluntario, he escogido los
trastornos del sueño que afectan a la población geriátrica en nuestro país.
Este artículo nos muestra un estudio realizado a personas de 65 o más en el que
se establece la prevalencia y el tipo de insomnio que sufren nuestros mayores,
así como otros problemas de la salud que pueden aparecer unidos a este
trastorno. Me ha parecido un artículo muy completo y que nos hace una
aproximación a la situación actual por la que están pasando los ancianos con
respecto al tema del sueño y las consecuencias negativas que implica un
trastorno del mismo.
Es
cierto que con el envejecimiento ocurren cambios fisiológicos que alteran el
ritmo del sueño: cambios en el ciclo, en las fases del sueño, el sueño es más
ligero y los despertares más frecuentes… pero no por ello significa que tiene
que aparecer un trastorno como ocurre en gran parte de la población anciana.
El
insomnio es el trastorno más frecuente que encontramos en estas edades,
distinguiendo los diferentes tipos según su aparición: dificultad para
conciliar el sueño, tardar más de media hora en dormirse, despertar una o más
veces en la noche o despertar precoz unas 2 horas antes de lo habitual . Según
el estudio realizado por los autores, concluyeron que las alteraciones en el sueño
tienen repercusión en otros muchos problemas de salud como son la
irritabilidad, preocupación por la falta de sueño, cansancio o somnolencia
diurna, interferencia en sus labores cotidianas y relaciones sociales…
El
consumo de fármacos es otro de los factores que pueden alterar el sueño.
Generalmente, los ancianos son pacientes que toman más de un fármaco, por
tanto, debemos conocer bien las posibles reacciones que se pueden dar entre los
mismos, puesto que pueden afectar a la calidad y cantidad de sueño de este tipo
de pacientes.
Todas
estas consecuencias hacen de este trastorno uno de los más importantes
afectando significativamente la vida del paciente anciano. Es por ello que
nosotros como profesionales debemos atender esta situación y afrontarla de la
manera más efectiva y eficaz posible. La distinción entre el tipo de trastorno
del sueño que padece el paciente nos acerca hacia la etiología del problema y
nos dirige hacia el tratamiento más adecuado y las intervenciones más
apropiadas.
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