Betancourt Baltrell D, Bolet Astoviza M, Castañeda Abascal I
y Socarrás Suárez M. Desnutrición de los pacientes de la tercera edad
ingresados en el Hospital “General Calixto García”. Rev Cubana Invest Biomed.
2006; 25 (4).
Diversos estudios realizados sobre
nutrición hospitalaria en ancianos han puesto en evidencia que la desnutrición
en los enfermos geriátricos ingresados es frecuente, entre 35 a 65 %.
Estado nutricional de los pacientes geriátricos.
En la medida que las personas envejecen
van presentando factores de riesgo para la desnutrición. Esto ocurre
como resultado del proceso de envejecimiento (cambios biológicos y psicosociales),
las plurienfermedades, la polifarmacia que influyen negativamente sobre la
ingesta de alimentos, la digestión, la absorción y la utilización de los
nutrimentos Los ayunos repetidos para pruebas diagnósticas, dietas restrictivas
para tratar enfermedades crónicas, anorexia, pérdida de la capacidad funcional,
alteraciones bucales, etc. Si a esto se le asocia un aumento del
catabolismo por enfermedades como es la enfermedad pulmonar obstructiva
crónica, las fístulas, las enfermedades agudas, infecciones respiratorias, el
estrés quirúrgico, y las enfermedades neoplásicas y otras, aumentan las
complicaciones y la mortalidad en dichos enfermos.
En el estudio se encontró una mayor frecuencia entre la
desnutrición y la presencia de enfermedades. Se observa que predominaron las
enfermedades digestivas seguidas de las respiratorias.
Diagnóstico y estado nutricional de los pacientes geriátricos.
Los pacientes geriátricos que presentaban neoplasias,
enfermedades digestivas y respiratorias presentaron mayor desnutrición. No hubo
asociación entre el estado nutricional y los sexos.
He elegido este artículo ya que pone en evidencia el elevado
porcentaje de ancianos que presentan un déficit nutricional. Por una parte, nos
muestra la estrecha relación entre la nutrición y ciertas enfermedades, sobre
todo las neoplasias en las cuales la desnutrición puede ser un indicador de
riesgo. Por otra parte, nos muestra también el riesgo de sufrir un déficit
nutricional al ser hospitalizados, o un incremento de éste si ya estaba
presente.
Por todo ello, creo que está en nuestras manos vigilar la
desnutrición en ancianos, ya que puede ser un buen indicador de riesgo y aparte
puede prevenir muchas complicaciones. Es un problema el cual no requiere muchos
recursos o mucha atención para poder tratarlo, sobre todo, en el ámbito
hospitalario donde se da un amplio porcentaje de casos donde se puede vigilar e
intervenir más fácilmente.


No hay comentarios:
Publicar un comentario