SEXUALIDAD
EN EL ANCIANO
Quevedo
León, L. Importancia de la sexualidad en el adulto mayor: una mirada desde el
cuidado de enfermería. Rev. Cultura del Cuidado. 2013; 10 (2): 70-79
En
el presente texto trataré el tema de la sexualidad en las personas mayores
centrándome en la forma de abordarlo desde el punto de vista del profesional de
enfermería. Tras la lectura del artículo considero apropiada mi elección, pues
nos aproxima a situaciones y nos ofrece detalles de cara a la intervención
enfermera que pueden sernos de gran utilidad en la práctica, con el fin de
cumplir con el objetivo que nos presenta este curso la asignatura de Enfermería
Geriátrica.
Por
un lado, la autora define los principales factores relacionados con la
sexualidad del adulto mayor, a mi modo de verlo, un punto fundamental a tener
en cuenta a fin de entender las causas que influyen en esta materia y así poder
intervenir sobre ellas y reducirlas o suprimir su negativa repercusión en la
medida de lo posible. Así pues, hace referencia a aspectos como la menopausia,
la historia sexual previa o la jubilación, así como también alude a los efectos
negativos producidos por la medicación de control de las enfermedades crónicas
(genera impotencia, entre otras) y demás problemas de salud (infarto, diabetes,
etc.)
Ahora
bien, me han resultado muy interesantes las ventajas reflejadas por la autora
en el artículo, y de las cuales goza el adulto mayor de cara a la sexualidad.
Asimismo, se menciona “una menor necesidad de eyacular y un mayor control sobre
el momento de la eyaculación”, lo cual hace que el hombre esté más pendiente de
la satisfacción de la mujer y a su vez haya mayor sincronismo en el orgasmo;
“mayor disponibilidad de tiempo, ausencia de niños y no utilización de métodos
anticonceptivos”, lo cual contribuye a la mejora en la satisfacción del
encuentro sexual. Beneficios como estos creo que son sobre los que debería asentarse
una buena atención de enfermería, haciendo ver a la persona mayor que no todo
son inconvenientes y que tienen muchos motivos por los cuales continuar
disfrutando de una sexualidad plena y saludable.
En
relación a esto último, el enfermero debe tener en cuenta que el adulto mayor
presenta las mismas necesidades afectivas que en el resto de etapas de la vida,
y actuar en consecuencia, dejando de lado los prejuicios y tabúes que siempre
se han asociado a este tema. Creo que lo principal es conocer la cultura de la
persona con la que van a tratar y escoger la mejor forma de influir en ellos.
Además, tienen la obligación de fomentar la prevención de las enfermedades de
transmisión sexual, deben conocer las ventajas anteriormente descritas y, por
último, reforzar los aspectos positivos de la sexualidad en la vejez.
A
modo de conclusión a lo visto sobre este tema en clase y tras la realización de
esta bibliografía, la sexualidad abarca aspectos más allá de la típica
connotación física, pues constituye una forma de expresar el afecto y las
relaciones: es inherente al ser humano y acompaña en todas las etapas de la
vida proporcionándole a esta calidad y bienestar. Por ello considero que la
población mayor también tiene derecho a contar con un profesional de enfermería
que le aporte información veraz, le acompañe, le saque de dudas y le guíe de un
modo apropiado.
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